La transición de las empresas más responsables con el entorno – Expansión

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Las compañías del sector privado se vuelven un jugador clave para hacer frente a los desafíos globales, como el cambio climático, con la finalidad de convertirlos en oportunidades.
Por ello, es necesario que se comprometan con la transformación sostenible de sus modelos de negocio y de toda su cadena de valor, a la par de seguir respondiendo a sus grupos de interés.
Precisamente, este fue el tema que cuatro especialistas abordaron durante el panel titulado “La transición de las empresas más responsables con el entorno”, organizado por Expansión, un espacio donde hablaron sobre cómo ir avanzando en la ruta hacia la sostenibilidad.
Miguel Ángel Santinelli, director de la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México, inició la conversión asegurando que todas las organizaciones (ya sean gobiernos, empresas, corporativos, academia e instituciones de la sociedad civil) tendrán que instaurar estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático.
De este modo, sostuvo, la situación se convierte en ventana para que las compañías empiecen a modificar y diseñar sus productos y servicios a partir de un enfoque ambiental, social y, por supuesto, que genere economía y riqueza.
“El cambio climático y la sustentabilidad nos están llamando a establecer una nueva forma de hacer negocios. Todos queremos seguir en este desarrollo y aprovechando las oportunidades, pero haciéndolo con bajos impactos ambientales y generando bienestar social”, expuso.
De igual forma, se debe poner mayor atención en el ciclo de vida de los productos, analizar de dónde se obtienen las materias primas y recursos para su elaboración, así como sus políticas de reciclaje, reutilización o desecho para aminorar el impacto en el entorno.
Así, dijo Santinelli, el camino a la sostenibilidad está marcado por la innovación en toda la cadena de valor, en el core business y en la relación con los grupos de interés, a lo que llamó una “tríada fundamental que debe estar en la mente de todos los tomadores de decisiones para que podamos avanzar”.

Como enfatizó Laura Tamayo, directora de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Bayer, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 con los que Bayer se ha comprometido es el Hambre Cero, por lo que están en busca de soluciones para atender la necesidad de alimentación de todas las personas en el planeta.
Aunque, consideró, la agricultura tiene una conexión directa con el cambio climático “al convertirse en víctima y victimario”, ya que es una actividad que genera emisiones a la atmósfera y residuos contaminantes, pero también sufre los estragos de las sequías y otros factores que afectan directamente la producción.
“Necesitamos soluciones a través de la ciencia y la innovación, es decir, tenemos que producir más porque hay más personas, así de simple. Entonces, al preguntarnos en dónde vamos a encontrar las respuestas, sin duda la respuesta está en la tecnología”, planteó la directiva durante el panel.
Por ello, afirmó que compañías como Bayer están apostando por nuevos procesos en los que se pueda emplear menos agua, menos fertilizantes y agroquímicos, con la finalidad de ser más eficientes en el cumplimiento del objetivo de Hambre Cero.
Asimismo, Tamayo declaró que la innovación está relacionada con el cuidado de la salud, parte del objetivo número tres de la Agenda 2030 al que también están contribuyendo. En este escenario, la pandemia por el virus causante de la COVID-19 ha encendido las alertas para la transformación del sector.

Durante su participación en el panel, Ricardo Reyes, director de Desarrollo de Negocios de Veolia, aseveró que el cambio en el modelo productivo en las organizaciones abre la posibilidad de lograr una eficiencia operativa que muestre resultados financieros.
Esta transición abarca desde elementos como la reducción de la huella hídrica, hasta los fundamentos de la economía circular y la gestión de residuos o el aprovechamiento de fuentes de energía renovables.
No obstante, detalló, el inicio es la creación de una matriz de materialidad acorde con las necesidades de cada empresa. Esto permitirá tanto conocer todos los temas que preocupan a los grupos de interés, como los impactos en el modelo de negocio, para establecer los objetivos que se seguirán y el plazo para conseguirlo.
“Las estrategias demandan inversiones, pero rinden, en algunos casos, incluso de manera inmediata. Aunque, si se elige un camino sin una adecuada visión, se corre el riesgo de que esté esfuerzo no sea sostenible y acarree más costos que después requieran una nueva inyección de capital”, advirtió el director de Desarrollo de Negocios de Veolia.

Por ello, Ricardo Reyes también destacó la importancia que cobra el acompañamiento de un socio que cuente con la experiencia y referencias para implementar la estrategia a la medida de cada organización.
Y concluyó que la finalidad es que todos los niveles de las compañías perciban el compromiso con la sostenibilidad como una inversión, no como un gasto, donde el crecimiento no va en contra de las metas fijadas, sino que crea valor de marca a través de estrategias bien dirigidas.
Por su parte, Carmelo Santillán, fundador y CEO de CSR Consulting, coincidió en este punto, al explicar que el uso de tecnología a partir de energías renovables es un gran ejemplo de cómo se puede disminuir tanto el gasto como el costo energético, a la par de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
A este proceso lo calificó como un “ganar-ganar”, en el que las compañías se benefician con ahorros económicos y el entorno se ve favorecido por la reducción del impacto ambiental, específicamente en el tema del calentamiento global. Y advirtió que, a largo plazo, no emprender una estrategia de sustentabilidad incluso será más costoso.
“Las empresas hemos empezado a cuantificar, financieramente hablando, cuánto está costando la decisión de no adaptarnos al cambio climático o no mitigar aspectos ambientales enfocados en él. Como ya comentaban, la innovación nos va a ayudar a poder hacer frente a estos desafíos”, consideró el CEO de CSR Consulting.
Sin embargo, aunque se trata de un fenómeno a nivel mundial, no hay soluciones globales, sino que van adaptándose de país en país y de región en región, mediante el establecimiento de un marco regulatorio, como ha ocurrido en México con la Ley Estatal de Cambio Climático, instaurada en el estado de Nuevo León en 2020.
Santillán concluyó que, en temas financieros, los principios Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (ASG o ESG, por sus siglas en inglés) también están marcando un punto de partida para la planeación estratégica en el sector empresarial, con un análisis en la gestión de riesgos y la asignación de recursos por parte de los inversionistas. Lo anterior confirma que la sustentabilidad es un asunto de negocios.
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